Vulcano: Crónica de un Planeta Fantasma

en Espacio por

En el siglo XVI un visionario rebelde del pensamiento y precursor del conocimiento científico llamado Giordano Bruno, afirmaba con absoluta rotundidad que las estrellas del firmamento eran similares al Sol, y como tal, poseedoras de planetas, pero por si esto fuera poco, afirmó además, que dichos planetas podían estar habitados, así como el nuestro.

Tales afirmaciones a día de hoy, pueden parecer un recurrente y manido tópico, sin embargo largar tales conclusiones hace cuatro siglos, era sinónimo de jugarte la vida y desgraciadamente, así fue para este genio: El 17 de febrero de 1600, Giordano Bruno pagó con su vida el divulgar este y otros conceptos, siendo excomulgado y ejecutado en la hoguera por el tribunal de la inquisición. Sus trabajos corrieron la misma suerte en la plaza pública.

” Decir, ¿cuál es mi crimen?, ¿lo sospecháis siquiera? ¡Y me acusáis sabiendo que nunca delinquí! Quemadme, que mañana, donde encendáis la hoguera, levantará la historia una estatua para mí ” (Primeras líneas de un poema que Giordano Bruno dedicó a sus verdugos).

Tuvieron que pasar casi cuatro siglos para que la ciencia confirmara definitivamente lo que para Giordano Bruno estaba bien claro: La existencia de planetas orbitando alrededor de una estrella diferente al Sol, lo que se conoce hoy en día como exoplanetas o planetas extrasolares. A día de hoy llevamos contabilizados mas de 5.000 exoplanetas, y la cifra aumenta cada año. Sin embargo ¿Que ocurre cuando al descubrirse un planeta, se vuelve a verificar su posición y resulta que dicho planeta ha dejado de aparecer?

Ese es el caso de Vulcano, y no nos referimos al exoplaneta ficticio de donde procede Mr. Spock, sino de un planeta aparentemente real que debería de hallarse en nuestro propio sistema solar, de hecho, a mediados del siglo XIX estaba reconocido como tal.

Vulcano: duración tránsito 1h17´9´´- órbita aproximadamente circular – distancia de 21 millones de kilómetros del Sol – periodo de traslación de 19 días y 17 horas – inclinación orbital de 12° y 10´

Pongámonos en antecedentes. Marzo de 1859, un médico rural francés aficionado a la astronomía llamado Lescarbault, observó un objeto que orbitaba alrededor del Sol y que parecía encontrarse más cerca del Sol que de Mercurio. Lescarbault descartó de que pidiese tratarse de una mancha solar, puesto que el objeto se movía, así que  rastreó el tiempo de la presunta órbita del planeta. Estos datos junto con otros cálculos fueron enviados al astrónomo mas ilustre de Francia de aquel momento: Urbain Le Verrier.

Dicho hallazgo por parte del médico Lescarbault,  le vino como anillo al dedo al mismo Le Verrier, ya que desde hacía tiempo se encontraba buscando dicho planeta al que ya había bautizado como Vulcano. Le Verrier estaba seguro de su existencia porque era la única explicación posible que tenía para explicar el el motivo por el cual Mercurio avanza cada año un metro más hacia el Sol. Esta anomalía violaba las leyes de la gravitación de Newton, por lo tanto este fenómeno solo podía ser explicada mediante presencia de un planeta desconocido, cuya gravedad estaba empujando a Mercurio hacia el Sol.

Le Verrier no era un cualquiera: matemático, astrónomo y diputado francés, fue también el descubridor del planeta Neptuno. Su nombre está incluso grabado en la Torre Eiffel junto a otras 71 celebridades, que se corresponden con ingenieros y científicos franceses que realizaron aportaciones relevantes.

Le Verrier satisfecho con los resultados (ya que ahora tenía la prueba tangible de tal hallazgo gracias al médico y astrónomo aficionado Lescarbault), anunció en 1860 el descubrimiento del planeta Vulcano ante la academia de ciencias de París, incluso el propio médico fue condecorado con la legión de honor. Pero, a partir de entonces y como por arte de magia, nadie volvió a observar dicho planeta. Esto que parece un mal chiste, si hubiera sido solo un hallazgo por parte de un astrónomo aficionado como era Lescarbault, pues bueno, a saber que habría visto o fumado, pero claro el mismo Le Verrier, cuya autoridad nadie ponía en duda, también lo había constatado. ¿Que pasó en realidad? ¿Fue un OVNI? ¿Fue una alucinación? ¿Le Verrier había bebido un poco más de champán de la cuenta? ¿Que pasó?

En 1915 la Teoría de la Relatividad explica las perturbaciones en la órbita de Mercurio como una consecuencia del campo gravitatorio solar, pero los cálculos de posición fueron correctos, ya que además de Le Verrier y Lescarbault, otros astrónomos constataron también la presencia de dicho planeta, pero curiosamente solo durante ese año de 1959-1960. Todas las observaciones posteriores hacia el lugar donde supuestamente debería de estar este planeta, terminaron con resultados negativos.

Al parecer, un planeta entero reconocido y bautizado como Vulcano, por razones que se desconocen, desapareció ipso-facto, de la noche a la mañana sin dejar rastro.

 

Ronny Petersen Kamp
____________________________________________________________________________
De ascendencia alemana y criado en España, realizó diversos estudios relacionado con ramas técnicas como “Técnico Superior en Sistemas de Regulación y Control Automáticos” y “Técnico Superior en Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos”, ambos realizados en la escuela Saleciana de San Juan Bosco, Tenerife.
Después de residir y trabajar en diversas CCAA de España (Canarias, Andalucía y Baleares), en 2012 vuelve a Hamburgo, su ciudad natal, obteniendo en apenas 7 meses la titulación académica de “Oficial Electricista Orientado a las Energías y Tecnologías de Construcción” (formación que en Alemania requiere cerca de 4 años y medio). Actualmente se gana la vida como electricista, alternando esta actividad con otras como la de traductor y/o profesor de Español-Alemán. Es también un apasionado de la fotografía y el mundo del misterio, así como amante de la lengua castellana y la lectura, razón y motivo por la cual existe este humilde espacio web.

Deja un comentario

Your email address will not be published.