Reagan y su “Pistolero Solitario”

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Cuando más poderosa es una nación, más trascendencia tendrán sus conspiraciones, por eso, no es de extrañar que cuando se hable de conspiraciones, siempre se tenga en mente a Estados Unidos de America, Rusia, o al mismísimo Vaticano. Un ejemplo de ello fue la tarde del  30 de Marzo de 1981, a las 14:30 hora local, la prensa internacional se hizo eco de un nuevo intento de magnicidio, que no dejó indiferente a la opinión pública: Ronald Reagan —el entonces presidente de los Estados Unidos-, tras un discurso que tuvo en el hotel Hilton en Washington D.C, fue tiroteado por un desconocido que lo esperaba a la salida. El autor del fallido atentado se llamaba John Hinckley Junior.

No, no es George Peppard o Hannibal Smith del equipo A, sino John Hinckley (2003).

Como en una de estas viejas y desvencijadas películas del oeste americano (en las que el mismísimo Ronald Reagan había sido también actor, antes de pasarse al rol más ambicioso de su carrera), John Hinckley Junior, sin pestañear y queriendo emular a uno de estos héroes del cine, vacía completamente el tambor de un revolver alemán Rohm R-14 del calibre 22. En tres segundos volaron seis furiosas balas:

ATENTADO CONTRA REAGAN (1981)

– El vocero de la Casa Blanca James Brady (1940-2014), fue el primero en recibir el primer tiro que le rozó la cabeza, condenándolo de por vida a una silla de ruedas.

– Thomas Delahanty tuvo que retirarse del servicio por las graves lesiones que sufrió en la espalda (segundo tiro).

– La tercera bala sobrepasó al presidente, y golpeó la ventana del edificio de frente.

– El agente del servicio secreto con nombre de actor llamado Timothy Mc Carthy, recibió también su dosis de azida de plomo, cuyo abdomen fue perforado por la cuarta bala.

– El quinto proyectil no alcanzó ningún objetivo, golpeando al cristal resistente a las balas de la limusina del presidente.

– La sexta y última bala rebotó en la limusina, pero como si de una agresiva mamba negra se tratase, esta al rebotar se dirigió a la axila izquierda del presidente, alojándose en el pulmón (a solo 2,5 cm. del corazón). No murió por pura chiripa como se solía decir en algunos lares.

 Seis balas, cuatro víctimas —incluido el presidente—, y aunque parezca increíble: Nadie murió a consecuencia de este tiroteo.

El mismo revolver que usó John Hinckley Jr. en el frustrado atentado contra Reagan.

Algo positivo de todo esto  es que el ex-portavoz de la Casa Blanca James Brady (junto a su esposa Sarah Brady), se convierten en los principales defensores del control de armas y otras medidas para reducir la violencia armada en los Estados unidos, creando así la “Brady Campaign to Prevent Gun Violence”. Dicho sea de paso, que triste es acabar en una silla de ruedas —como consecuencia del balazo que sufrió en la cabeza— para darse cuenta  del grave problema que representan las armas de fuego.

JAMES BRADY JUNTO CON EL PRESIDENTE CLINTON (1998)

¿Cuál fue el móvil del crimen? y ¿Cómo acabó John Hinckley?

Como toda conspiración que se precie, los motivos dados como oficiales siempre suelen tener tintes surrealistas, infantiles o inverosímiles amén de otros adjetivos; todos ellos poco favorecedores con la versión oficial, como  dicta la norma y este caso no podía ser de otra manera, y aquí viene la parte interesante.

El motivo por el que John Hinckley quería asesinar al presidente no era otro que el de llamar la atención y a su vez impresionar a la actriz Jodie Foster, obsesionado con ella desde que la vio en la película “Taxi Driver”, donde la misma  interpretaba a una prostituta de trece años llamada Iris Steensma.

Por ello fue declarado enfermo mental: “Erotomanía”, que en cristiano vendría a ser algo así como “mal de amores”.

¿Que no se habrá hecho para llamar la atención a un amor no correspondido? sobre todo cuando está totalmente fuera del alcance de uno. En casos extremos tenemos el suicido, pero quien sabe, igual podríamos aceptar —por extraño que parezca— la remota posibilidad de que liarse a tiros con el presidente de Estados Unidos —personal de seguridad incluido—, pueda ser una muestra más de llamar la atención a ese amor no correspondido, que en este caso  fue el amor no correspondido de un psicópata —que de entonces tendría unos 25 años— hacia una niña de 13 años llamada  Jodie Foster.

Para los conspiranoicos nivel hardore, si sumamos los números de las edades de ambos por separado  (2+5+1+3) nos da… ¡Tachán! El numero 11. Vale, olviden esto… no he dicho nada.

Pero aquí viene lo bueno: El padre de John Hinckley Jr. es el hijo de John Hinckley Sr., que dicho así a palo seco seguramente no nos dice nada, pero si nos ponemos a indagar, comprobamos para nuestra sorpresa, de que dicho padre —aparte de ser el presidente de una importante compañía petrolera (Vanderbilt Energy Corp.)— es además uno de los mayores patrocinadores políticos y financieros de la campañas políticas del entonces vicepresidente —y rival de Ronald Reagan— George H. W. Bush.

Quien sabe si igual por ello no fue ejecutado o sentenciado a cadena perpetua como es costumbre en la “nación de la libertad y la Democracia”. En vez de eso fue declarado inocente por motivos de demencia al año siguiente (a pesar de que los informes de la fiscalía declaraban todo lo contrario).

John Hinckley Sr. fue recluido  en el St. Elizabeths Hospital en Washington D.C. hasta agosto del 2016, donde fue puesto en libertad teniendo 61 años de edad.

Jodie Foster con 13 años en “Taxi Driver”

 

Ronny Petersen Kamp
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De ascendencia alemana y criado en España, realizó diversos estudios relacionado con ramas técnicas como “Técnico Superior en Sistemas de Regulación y Control Automáticos” y “Técnico Superior en Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos”, ambos realizados en la escuela Saleciana de San Juan Bosco, Tenerife.
Después de residir y trabajar en diversas CCAA de España (Canarias, Andalucía y Baleares), en 2012 vuelve a Hamburgo, su ciudad natal, obteniendo en apenas 7 meses la titulación académica de “Oficial Electricista Orientado a las Energías y Tecnologías de Construcción” (formación que en Alemania requiere cerca de 4 años y medio). Actualmente se gana la vida como electricista, alternando esta actividad con otras como la de traductor y/o profesor de Español-Alemán. Es también un apasionado de la fotografía y el mundo del misterio, así como amante de la lengua castellana y la lectura, razón y motivo por la cual existe este humilde espacio web.

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