¿Por qué mola el rollo Nazi fuera de Alemania?

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Lo que hizo Hitler con sus oficiales, no fue tan diferente de lo que hicieron otros colegas como Mao o Stalin… salvo en lo de perder estrepitosamente. Hitler vino, hizo un desmadre holocáustico con su partido Nazi y fueron derrotados. Así de fácil. El nazismo es la cultura de los perdedores; la industria hollywoodense se encarga de recordárnoslo constantemente, son convertidos en anti héroes y derrotados por los norteamericanos (los “blancos buenos”). ¿Por qué atrae pues todo el tinglado relacionado con el mundo Nazi? Quien sabe, quizás la respuesta se encuentre dentro de esa aureola mística que está impregnada en el inconsciente colectivo, esa estética del nazismo,  esa ola de romanticismo absurdo que pervive aún en nuestros días. Un glamour inexistente en otras dictaduras; esos uniformes elegantes, esa parafernalia con esvásticas. El nazismo es algo “cool”, y por supuesto vende más; siempre será un tema recurrente del que se puede hablar en la radio, en la TV o en Internet. Ayuda a la venta de libros o serie de documentales. Un glamouroso coctel donde se mezcla esa superioridad racial con ocultismo, tecnología nazi imposible, búsqueda de griales, bases subterráneas en el polo sur y demás ralladas por el estilo.

Y ya que estamos…

 ¿Fueron los Nazis los primeros antisemitas en la Europa Moderna?

Indudablemente no fue en la Alemania Nazi. De hecho poco antes de la II G.M, la Alemania Nazi de Hitler era aliada de la URSS. Stalin autorizaba el traslado de prisioneros judíos entre la NKDV soviética y la Gestapo, ya que los judíos —tratados como usureros—, representaban la amenaza capitalista para el comunismo de la Unión Soviética.

Viajando en retrospectiva y ya que estamos en Rusia, fue precisamente en la Rusia Zarista (1853-1917) donde se organizó uno de los mayores complots contra los judíos, y que aún hoy en día, permanece con nosotros: “Los Protocolos de los Sabios de Sion”.

Buscando la manera de que el propio pueblo ruso, se volviera contra los judíos, nada mejor que la propaganda y la desinformación. La policía secreta Zarista, redactó un libro ficticio con nulo rigor pero mucha bilis, donde se documentaría toda suerte de conspiraciones confabulada por los mismos judíos, con el fin de controlar y dominar el mundo. Dicho libro, fue publicado en 1902 y creado con el fin de incentivar las fobias y el odio contra la comunidad judía, culpándoles de todos los males del mundo. Dicho libro no es otro que “Los Protocolos de los Sabios de Sion”. A pesar de que este libro fue un montaje de la policía secreta Zarista, aún hoy, no es impedimento para que muchos lo tomen como si de verdad tuviese una base sólida.  Indudablemente Maese Joseph Goebbels, con papel y lapiz en mano, seguro que cogió aquí buenos recortes a la hora de retomar la propaganda anti-judía, influenciando a Hitler, que terminaría avivando aún más los prejuicios que tenía este sobre ellos.

¿Dije Edad Moderna? Vale, pues saliéndome un poco del guión, tendría que incluir también a la España de los Reyes Católicos, que allá por el 1492 y al frente de la inquisición Española, entraron a saco a por los judíos, expulsando a todo aquel que no se convirtiese al cristianismo.

Volviendo de nuevo al Comunismo de Stalin, decir que en cuestión de número de víctimas este superaba con creces a Hitler, hasta el punto de hacerle quedar como un travieso boy scout, eso que ya de por sí parecía algo insuperable.

Los crímenes contra la humanidad y de guerra cometidos por la dictadura de Stalin, se pueden encontrar fácilmente por Internet y incluso en libros de historia. Algunos de sus palmarés son los siguientes:

— En su nombre se cepillaron a más de 20 millones de sus propios ciudadanos en la 2. Guerra Mundial.

— Usó el hambre como instrumento político, dejando morir entre los años 1932-1933 a casi 8 millones de almas (solo en Ucrania).

— Dejó sin hogar y deportó a otras casi 10 millones de personas a Siberia.

—Una vez acabada la 2. Guerra Mundial, los soldados Soviéticos violaron a más de dos millones de mujeres alemanas de las que un 10% fueron posteriormente asesinadas (en su paso a Hungría hicieron lo mismo).

—En Polonia también se quisieron hacer notar, y ejecutaron a más de 20.000 polacos.

—En los campos de concentración soviéticos denominados Gulags (nada que ver con la deliciosa sopa húngara Gulash), se ejecutaron a más de un millón de personas. Los peores fueron los Gulags de Kolyma y Magadan. Estos Gulags, siguieron oficialmente operativos hasta 1960.

Hace poco leí una noticia en la que no daba crédito. Palabras del actual presidente ruso Vladimir Putin (del que tanto alaban), decían lo siguiente: El ejército Rojo “salvó del exterminio a Judíos y europeos”. Imposible en tan pocas palabras condensar tanta hipocresía y cinismo.

 

 

Fuentes:

  • Stéphane Courtois, El Libro Negro del Comunismo. Ediciones B (2010)
  • Wikipedia

Ronny Petersen Kamp
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De ascendencia alemana y criado en España, realizó diversos estudios relacionado con ramas técnicas como “Técnico Superior en Sistemas de Regulación y Control Automáticos” y “Técnico Superior en Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos”, ambos realizados en la escuela Saleciana de San Juan Bosco, Tenerife.
Después de residir y trabajar en diversas CCAA de España (Canarias, Andalucía y Baleares), en 2012 vuelve a Hamburgo, su ciudad natal, obteniendo en apenas 7 meses la titulación académica de “Oficial Electricista Orientado a las Energías y Tecnologías de Construcción” (formación que en Alemania requiere cerca de 4 años y medio). Actualmente se gana la vida como electricista, alternando esta actividad con otras como la de traductor y/o profesor de Español-Alemán. Es también un apasionado de la fotografía y el mundo del misterio, así como amante de la lengua castellana y la lectura, razón y motivo por la cual existe este humilde espacio web.

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