Desperdiciando tu Vida: Trabajando Solo para Ganar Dinero.

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Os resulta familiar ¿Verdad? Aquellos que solo se concentran en ganar dinero, no se dan cuenta de que su tiempo se les escurre en sus propias manos. Y es que la vida es demasiada corta.

Para el ciudadano medio, que tiene la “suerte” de trabajar, empieza su calvario matutino nada más comenzar el día, con turnos intempestivos para ir a trabajar. Con el desayuno todavía en la boca, dirigiéndose al trabajo toda pastilla en el más que saturado medio de transporte, o bien en coche, a efectos prácticos es casi siempre lo mismo, tampoco es que se avance mucho; tragándonos como si fuera parte del desayuno, los interminables  atascos que se suceden día a día, a lo que hay que añadir el tiempo y los nervios que pierde uno a la hora de buscar un aparcamiento.

Lo único que te motiva, es el saber de que ya es miércoles: Solo dos días para el fin de semana, y entonces ya tienes de vuelta tu libertad (libertad que se reduce a la mitad si tienes el “privilegio” de trabajar los sábados).

¿Trabajar sin vivir o mejor vivir sin trabajar?

Aunque parezca curioso, muy pocas personas son capaces de formularse algo así. Nuestra educación, y el Sistema en el que estamos sumergidos ya se han encargado de que evitemos dicha pregunta sustituyéndola por premisas “mas productivas” como; puntualidad, disciplina y obediencia.

Sin embargo, gracias al silencio y la tranquilidad (al contrario que del estrés y la presión como se nos ha inculcado),  es donde los verdaderos genios (científicos, pensadores, filósofos, ingenieros, etc) pudieron sacar a relucir todo su potencial.

Currantes a destajo los encontramos por ejemplo en las obras, en las minas o en las oficinas. Sin embargo, la idea misma de que el trabajo duro es bueno, es algo que por razones ajenas a la comprensión racional, se mantiene de forma muy obstinada. Aquella premisa de que el éxito en la vida depende solo y exclusivamente del trabajo duro, o como me inculcaron en el colegio: “hay que estudiar mucho para ser un “hombre de provecho” (¿Provecho para quién?). La sociedad muestra un respeto desmesurado hacia el trabajo duro, mostrándolo incluso como una cualidad positiva.

La explotación laboral era algo asumido con total naturalidad en época de la Alemania Nazi. “Arbeit macht frei” o “el trabajo os libera”, carteles que no podían faltar en los campos de concentración (imagen de ejemplo: KZ de Auschwitz)

Pero, ¿Es el trabajo duro algo realmente positivo? El fenómeno “Burnout” parece contradecir tal postulado, cuya estadística no para de subir.

¿Mejoramos o escalamos a nivel social gracias a determinados trabajos? Muchas actividades “legales” dejan mucho que desear; sacan productos inútiles, producir los llamados alimentos basura sin propiedades nutritivas, otros ofrecen servicios y entretenimiento insípidos que no aportan nada, producción de armas y el etcétera que a ustedes se les ocurra. Eso sí, todos trabajan y reciben remuneración y respeto a cambio, pero nadie les ha pedido que hicieran ese tipo de tareas, porque lo cierto, es que hay trabajos en los que sería casi mejor que no existiesen. Por lo menos la salud del ser humano incluido la de su propio planeta, estarían agradecidos por ello.

No son “solo” ocho horas

Uno de los grandes errores que cometen la mayoría de los ciudadanos medios es el creer que un trabajo está principalmente ahí solo para ganar dinero. No me entendáis mal, todos necesitamos dinero. El cuanto, varía de una persona o familia a otra, pero todos necesitamos un mínimo.

No son “solo” ocho horas (o 11 como fueron algunas veces en mi caso), es la gran parte del día, la que inviertes en el trabajo; el tiempo que consumimos en prepararnos para ir a él, así como el desplazamiento tanto de ida como de vuelta y alguna que otra compra que debemos hacer antes de llegar a casa. Con este panorama podemos dar por concluido nuestro día. Si todo sale bien, al llegar a nuestro hogar tendremos tiempo suficiente para cenar, defecar, ducharnos y dormir las bien merecidas cinco o incluso seis horas para los afortunados.

¿Cual es el trato que recibimos en todo este asunto? ¿Cinco o seis días a la semana para realizar una actividad en la que a la mayoría ni nos divierte ni nos satisface, a cambio de uno o dos días de libertad? En el mejor de los casos cambiamos cinco días por dos. La verdad es que visto así, no es una actitud muy brillante por nuestra parte pero ¿nos queda otra?

El problema no es el trabajo en sí, sino determinados trabajos

Es un hecho el que todos debemos trabajar y producir. El problema no  radica solo en las horas que se le echan, sino en hacer algo que no te produce satisfacción ninguna. También ocurre algo no tan infrecuente; que trabajos que de por sí son una gozada (y no son pocos), y en los que te puedes sentir totalmente pleno, son dirigidos de tal forma, que te hacen sentir al final todo lo contrario; condiciones laborales pésimas, explotación laboral, sueldos miserables… con el único fin de que unos pocos puedan llenarse todavía mas los bolsillos.

Hola soy Brendan, buceador fecal y tengo literalmente un trabajo de mierda. http://www.eastwestdivesalvage.com.au

El dinero debería ser solo un medio para un fin, no el fin en sí mismo. Si trabajamos en algo que no nos satisface o nos produce frustración durante 5 o 6 días a la semana, dejamos que el dinero y los miedos rijan nuestra vida.  El dinero es importante, pero de nada sirve si por ello se tiene poco tiempo libre para disfrutarlo. ¿De que sirve tener un buen coche, una casa grande, mujer/marido, hobbies, hijos o incluso lujo si a la hora de la verdad no tiene uno tiempo para disfrutarlo?

El tiempo es limitado, 24 horas tiene cada día, y nuestra vida tiene de media una duración de 25.000 días. Consumido esos instantes, el tiempo habrá llegado a su fin y ya no habrá ni vuelta atrás ni nada más a lo que aferrarse.

Y sin embargo, nos comportamos de manera totalmente diferente: vendemos como mercancía nuestro preciado tiempo como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.

¿Cómo salir de este círculo vicioso? A mi también me encantaría que alguien me lo dijera, ejem ejem no por nada, yo voy sobradísimo ¿Qué estaban ustedes pensando? Verán, solo es para compartir experiencias y opiniones al respecto… solo eso, por lo demás ya está en marcha un gran proyecto en forma de libro donde compartiré ese gran secreto con ustedes. “Las claves del éxito por Ronny PeKa”, por la módica cantidad de 19,99 €. En donde ustedes contribuirán a que me haga de oro expondré las claves de como ganar pasta sin dar gongo, pero de momento me tendréis que disculpar, porque llego tarde al trabajo, tengo que cumplir con mis 10 horas diarias como electricista. Que pasen un buen día.

Ronny Petersen Kamp
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De ascendencia alemana y criado en España, realizó diversos estudios relacionado con ramas técnicas como “Técnico Superior en Sistemas de Regulación y Control Automáticos” y “Técnico Superior en Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos”, ambos realizados en la escuela Saleciana de San Juan Bosco, Tenerife.
Después de residir y trabajar en diversas CCAA de España (Canarias, Andalucía y Baleares), en 2012 vuelve a Hamburgo, su ciudad natal, obteniendo en apenas 7 meses la titulación académica de “Oficial Electricista Orientado a las Energías y Tecnologías de Construcción” (formación que en Alemania requiere cerca de 4 años y medio). Actualmente se gana la vida como electricista, alternando esta actividad con otras como la de traductor y/o profesor de Español-Alemán. Es también un apasionado de la fotografía y el mundo del misterio, así como amante de la lengua castellana y la lectura, razón y motivo por la cual existe este humilde espacio web.

2 Comments

  1. ¡Muy bueno tu artículo! Es tal y como lo describes y sobre todo buscando una escusa como un libro para que el gurú se turno se haga de oro. Dígase entre otros Robert Kiyosaki.

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